lunes, abril 10, 2006

Bliz

Aquella ciudad se organizaba alrededor de la calle principal, dando la sensación de un gusano de casas muerto en medio de la carretera, Bliz pronto llegó a la otra puerta. Una rápida mirada le constató que aquella ciudad no tenía problemas con los vecinos, unas tristes puertas de madera, hoy decoradas y abiertas de par en par era toda la protección de la que disponían.
Mientras se sorprendía por lo especialmente feos que eran los ornamentos, un jinete estuvo a punto de atropellarlo (lo hubiera hecho sin miramientos si en el último instante Bliz no hubiera saltado ágilmente contra la pared).
"¡Malditos sean! Está claro que incluso en nuestra semana de abstinencia no se puede esperar que mejoremos nuestros modales. Si las circunstancias fueran otras, ya les enseñaría un juego o dos. A él y a su roñoso caballo"
Bliz llevaba puesta su mejor ropa, ahora sucia por el barro que el caballo había lanzado en la dirección exacta para mancharle.
Comparando la envergadura de Bliz y el jinete, nadie apostaría por que el primero le pudiera "enseñar" nada al segundo. Bliz es bajo (aunque no excesivamente), delgado aunque con cara regordeta. Aunque es muy joven, apenas llegando a su segunda década de vida aunque cuando muestra seriedad o enfado en la cara, parece que hubiera vivido el doble, experiencia. En cambio cuando su cara regordeta se pone risueña, nadie diría que pasa de los 15, un niño caprichoso.
Bliz sabía esto, y lo aprovechaba. Para su arte era muy importante el engaño, la apariencia y el disfraz. Y Bliz no salía de casa sin los utensilios suficientes para convertirse en cualquier cosa entre los 15 y los 50 años. Alto, bajo, musculoso, gordo, raquítico, él podía con todo.
Como a él le gustaba recordar: "Es fácil crecer, pero difícil menguar".
Le encantaba su estatura actual.
"Reíros de mí, subestimadme y dormid, dormid tranquilos sin prestarme atención, por la noche una fría sorpresa le aguarda a vuestra garganta". Bliz dejó de ensoñar el momento de la venganza ("¡maldito jinete!"), hoy no se podía usar ni el más mínimo vestigio de engaño.
Y había un asunto más urgente que tratar, aún no sabía donde pasaría la noche...

5 comentarios:

El Gincho dijo...

se nota que está fuera de lugar, no es su sitio ese pueblucho, a ver si puede sobrevivir socialmente... la idea del pueblo mola, todos pensamos que un pueblo se agranda en forma más o menos circular pero nunca imaginé uno que sea alargado, bueno, haberlos haylos pero de 4 casuchas, sino iros p'asturias.

Ein a todos, no me digáis que esto del cuento no os mola, para que funcione el blog la peña tiene que comentar, vamos, vamos!

Chotomate dijo...

¡Ey, Bliz! Ya sabía que te encontraría por aquí. ¿Qué te ha pasado, viejo amigo? Estás más sucio que aquella vez que fuimos tras el cerdo que se escapó.
¿Acabas de llegar? Si aún buscas lugar para esta noche, vente conmigo, no me importaría compartir contigo lecho... y la ruinosa suma que pide el avaricioso dueño.

fractalside dijo...

venga, aceptamos Bliz como protagonista de Blog :)

Algo me dice que solo acaba de empezar a chupar barro XD

Ahora que lo pienso yo tenia tres capitulillos de una historia de estas muy friki y copia de todas las demas...¿Donde estaran?

Jordi dijo...

No será el protagonista único, pero sacar a todo el mundo a la vez, puede causar un derrame cerebral.

¿Quien es chotomate?

Jordi dijo...

Fractalside, saca tus historias del cajón, aquí quien no blogea es porque no quiere o porque pasa usar verbos que no existen , ... blogear ... ummm...